En el Día Mundial del Donante de Médula Ósea, este 19 de setiembre, el Instituto Nacional de Ablación y Transplante busca erradicar mitos y promover la donación, para que la tarea de encontrar compatibilidad no dependa solo de la suerte. “El procedimiento es muy sencillo, no tiene ningún riesgo y puede salvar vidas”, asegura el doctor Hugo Espinoza, director del INAT. La jornada se realizará, de 10 a 21 horas, en el Shopping del Sol y en el Shopping Mariano.
“La meta es llegar a 2000 nuevos donantes. Cuanto más grande sea nuestro registro hay mayores posibilidades de que la población paraguaya se beneficie”, dice el titular del INAT, que organiza la campaña en forma conjunta con la Fundación Carlos Chytil, y el apoyo de la empresa SENETÉ, para aumentar las posibilidades de compatibilidad genética de los pacientes.
“El nombre antiguo es trasplante ´de médula ósea´, y eso asusta. El nombre actual es trasplante de células progenitoras hematopoyéticas (TCPH) o según de dónde se obtengan las células, porque no se extrae tejidos -ni mucho menos órganos-. Se hace una extracción de célula y nada más que eso”, asegura el doctor Hugo Espinoza, director del INAT.
El objetivo es que las células madre extraídas de una persona sana puedan ser infundidas en una médula enferma o que no produce suficientes células sanguíneas sanas. Pero para que el proceso sea efectivo, el paciente y el donante deben contar exactamente con la misma tipificación sangre HLA (Antígenos Leucocitarios Humanos). Encontrar esta compatibilidad es lo más difícil del proceso.

Una experiencia de dolor que inspira
El director del INAT se refirió a la Fundación Carlos Chytil, presidida por la exministra de Turismo, Angie Duarte, en memoria de su esposo, quien falleció a causa de leucemia. “Ella pasó por la experiencia de la necesidad de donantes y comprendió que el registro paraguayo debe robustecerse. Eso es lo que estamos haciendo”, dijo.
“Cuando una persona se enferma, lo primero que se hace es buscar la compatibilidad HLA en su mismo núcleo familiar: sus padres y hermanos, lo que no siempre se da. Cuando no resulta, se busca en el ámbito nacional y por último en el ámbito internacional, donde el proceso ya es muy costoso”, indica el Dr. Espinoza. “Tenemos que fortalecer el registro nacional para que aumenten las posibilidades de vida en el país”, agrega.
Un hisopado de la mucosa bocal o una extracción de sangre son suficientes para determinar la tipicidad HLA de cada persona donante. Es por eso que, durante la campaña de registro de nuevos donantes, los stands de registro contarán también con recursos para hisopados bucales, de manera a procesar la tipicidad de cada persona.
Los únicos requisitos para ser donantes son contar con buena salud y tener entre 18 y 40 años. La juventud es un requerimiento teniendo en cuenta parámetros de salud para los próximos años, para los futuros pacientes que puedan requerir células madre.
“Cuanto mayor es la persona hay más posibilidades de enfermedad, por eso se pone un límite de edad. Así, los donantes formarán parte de una lista disponible para los futuros pacientes, en los años subsiguientes”, explicó el Dr. Espinoza.












