Asunción, Agencia IP.- En el marco de la gestión de riesgos y a raíz de la alerta emitida por el ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional, Arsenio Zárate, sobre un nuevo período de lluvias intensas previstas para las próximas semanas, se realizó una reunión de ministros con el presidente de la República, Santiago Peña, a fin de asignar la tarea a ser realizada por las instituciones del Estado.
Fue lo destacado por el ministro de Defensa Nacional, Oscar González, durante la conferencia de prensa realizada en sede del Comando en Jefe de las Fuerzas Armadas de la Nación.
Enfatizó que al Ministerio de Defensa y a través de esta cartera ministerial a las Fuerzas Armadas, le compete realizar trabajos de descolmatación de los arroyos más peligrosos que circundan la ciudad de Asunción, con maquinarias del Comando de Ingeniería del Ejército.
Asimismo, mencionó que la ministra de Obras Públicas y Comunicaciones, Claudia Centurión, recibió algunos pedidos tanto del ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional, Arsenio Zarate, como del Intendente de la ciudad de Asunción, Luís Bello.
En ese marco, anunció que los trabajos se iniciarán de inmediato, aunque aclaró que ya efectuaron tareas en Mariano Roque Alonso, y que ahora cuentan con maquinarias en Capiatá y San Lorenzo.
Destacó que harán un replanteo de esas tareas y los trabajos, si es posible, tendríamos que empezar mañana mismo en área Central y en Capital, remarcó el titular del Ministerio de Defensa Nacional, Oscar González.
Secuestro de Almir de Brum es prioridad del gobierno
Por otro lado, el ministro de Defensa Nacional, manifestó que el tema del secuestro de Almir de Brum es de absoluta prioridad del gobierno de Paraguay y del Comando de Operaciones de Defensa Interna.
Fue al explicar que las tareas que se están realizando con básicamente de inteligencia, aunque aclaró que los detalles no se darán a conocer; además de las operaciones tácticas de reconocimiento aéreo como terrestre, sin especificar los lugares de esas operaciones.
Añadió que tampoco recibieron señales de vida ni una comunicación de conocimiento de los secuestradores con la familia del trabajador secuestrado.














