Luque, IP.- Con una multitudinaria presencia de personas el Papa Francisco celebró la eucaristía de despedida en Ñu Guasu, en el marco de su visita de tres días a Paraguay. Desde la tarde del sábado comenzaron a congregarse familias enteras provenientes desde distintos puntos del país y del exterior. El Santo Padre instó en su homilía, a tener hospitalidad con “el que no tiene fe o que no piensa como nosotros”.
El retablo hecho con frutos de la tierra lució esplendido y recibió la admiración del Santo Padre, de medios internacionales y de la ciudadanía.
La misa celebrada en Ñu Guasu fue la mayor concentración de personas, muchas de las cuales esperaron por más de 16 horas para participar de la última misa de Francisco en Paraguay y escuchar su mensaje.
De la histórica celebración participaron el presidente de la República, Horacio Cartes y la mandataria argentina, Cristina Fernández de Kirchner, así como otras autoridades del gobierno, de las Fuerzas Armadas, de la Policía Nacional, diplomáticos, empresarios entre otros invitados especiales.
Las personas empezaron a concentrarse desde la tarde del sábado y la mayor cantidad de ingreso se registró en la madrugada y en las primeras horas de este domingo. El barro, la inclemencia del tiempo ni el cansancio impidieron que las personas se acerquen hasta el lugar.
El arzobispo de Asunción, monseñor Edmundo Valenzuela resaltó que todo el pueblo paraguayo estuvo representado en la misa de despedida. El religioso además dijo que espera que el paso del Santo Padre por nuestro país, sirva para forjar una Iglesia más misionera.
También hicieron escuchar sus peticiones a Dios los grupos sociales, donde se destaca la solicitud de liberación de Edelio Morinigo, secuestrado por el grupo autodenominado Ejecito del Pueblo Paraguayo (EPP) por más de un año.
Al final de la celebración del “Angelus”, el Vicario de Cristo, resaltó el amor de los paraguayos hacia la virgen María y destacó el cariño del pueblo paraguayo hacia su persona. “Les llevo en el corazón, rezo por ustedes y por su país”, finalizó el Santo Padre.
Cabe destacar que la eucaristía se desarrolló normalmente, aunque no faltaron algunos desmayos producto del cansancio.
A las 16:45, se anuncia la partida del papamóvil con destino a la Costanera, para el encuentro con los jóvenes que comenzará a las 17:00, y según el programa durará una hora y quince minutos.













