Puerto Madryn, Agencia IP.- La temporada de avistamiento de ballenas francas australes vuelve a posicionar a Puerto Madryn y la Península Valdés como uno de los principales destinos de naturaleza de Sudamérica. Entre junio y noviembre, miles de ejemplares llegan a las aguas del Golfo Nuevo y el Golfo San José para reproducirse, parir y criar a sus ballenatos, favorecidos por las condiciones de resguardo que ofrecen estos ambientes marinos.
Uno de los principales puntos para observar a los cetáceos es el Área Natural Protegida El Doradillo, ubicada a 16 kilómetros al norte de Puerto Madryn. Este sector es conocido como la «guardería de las ballenas», ya que numerosas hembras utilizan sus aguas para dar a luz y permanecer junto a sus crías durante los primeros meses de vida.
La particularidad de El Doradillo es que el avistamiento puede realizarse directamente desde la playa, ya que la pendiente de la costa y el régimen de mareas permiten que las ballenas se aproximen a pocos metros de la orilla, especialmente durante los períodos de pleamar.
En 2024, el portal especializado BeachAtlas incluyó a El Doradillo entre las 100 mejores playas del mundo, destacando su biodiversidad y la posibilidad de observar ballenas desde la costa.
Las actividades turísticas en la región están condicionadas por el clima. El viento y el estado del mar determinan la realización de excursiones náuticas y otras propuestas vinculadas al turismo de naturaleza, por lo que los operadores ajustan los horarios de salida según los pronósticos.
Puerto Pirámides, puerta de acceso al avistamiento embarcado
A unos 100 kilómetros de Puerto Madryn se encuentra Puerto Pirámides, el único centro poblado permanente de la Península Valdés, declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO.
Con alrededor de 500 habitantes, la localidad constituye el principal punto de partida para las excursiones en barco de observación de las ballenas francas australes, actividad que se realiza durante la temporada reproductiva.
Investigadores identifican más de 4.000 ejemplares que utilizan las aguas de la Península Valdés como área de reproducción y crianza. En la temporada 2025 se registró la presencia de más de 2.400 ballenas, una de las cifras más altas documentadas en la región.
Durante las navegaciones es posible observar distintos comportamientos de la especie, entre ellos, madres con sus crías, grupos reproductivos y ejemplares adultos desplazándose cerca de las embarcaciones autorizadas.
Las ballenas francas australes pueden alcanzar hasta 18 metros de longitud y un peso de entre 35 y 45 toneladas. Además, presentan callosidades blancas en la cabeza que constituyen un patrón único para cada individuo, utilizado por los investigadores para su identificación y seguimiento.
Las hembras suelen tener una sola cría cada tres años o más, según su estado físico. Durante su permanencia en las aguas patagónicas prácticamente no se alimentan y utilizan las reservas energéticas acumuladas previamente en sus áreas de alimentación cercanas a la Antártida.
Fauna y atractivos naturales
Además del avistamiento de ballenas, la Península Valdés alberga una amplia diversidad de fauna silvestre. En distintos sectores pueden observarse lobos marinos, elefantes marinos, orcas, guanacos, choiques, zorros y maras.
Uno de los sitios más visitados es Caleta Valdés, una formación costera de aproximadamente 30 kilómetros de longitud que alberga diversas especies marinas y es un punto habitual de observación de mamíferos marinos.
La región también experimenta cambios estacionales en su fauna. Entre septiembre y marzo llegan miles de pingüinos de Magallanes para reproducirse, mientras que durante el invierno el protagonismo recae en las ballenas francas australes.
Destino turístico

Las actividades turísticas en la región están condicionadas por el clima. El viento y el estado del mar determinan la realización de excursiones náuticas y otras propuestas vinculadas al turismo de naturaleza, por lo que los operadores ajustan los horarios de salida según los pronósticos.
Además de las actividades vinculadas al turismo de naturaleza, Puerto Madryn sirve como puerta de entrada a los principales atractivos de la provincia de Chubut. Desde la ciudad es posible acceder a la Península Valdés, a Puerto Pirámides y a otros circuitos turísticos de la Patagonia argentina.
La Península Valdés es uno de los pocos lugares del mundo donde pueden observarse en estado silvestre especies como las ballenas francas australes, las orcas, los lobos marinos, los elefantes marinos y los pingüinos, en un ecosistema reconocido internacionalmente por su valor ambiental.
Para los viajeros procedentes de Paraguay, una de las alternativas consiste en volar a Buenos Aires y, posteriormente, conectar con Trelew, ubicada a unos 65 kilómetros de Puerto Madryn. Desde allí se realizan los traslados terrestres a los principales destinos turísticos de la región.
La temporada de avistamiento de ballenas convierte cada año a Puerto Madryn y la Península Valdés en uno de los principales escenarios para la observación de fauna marina en estado silvestre, actividad que constituye el principal atractivo turístico de la región durante el invierno austral.
Para más información sobre actividades, excursiones y servicios turísticos en Puerto Madryn y la Península Valdés, se puede consultar el perfil de Instagram @madryn.travel o comunicarse por WhatsApp al +54 9 280 466 5688.














